Especial para Rumbo Alterno
El gobierno ha pretendido justificar la privatización de servicios públicos y el despido masivo de 30,000 empleados públicos alegando que existe una “crisis fiscal” y que tenemos que “salvar el crédito de Puerto Rico”. ¿Qué significa todo esto?
¿Por qué hay crisis fiscal?
La contestación a esta pregunta es sencilla: el gobierno gasta más de lo que ingresa. Ahora bien, detrás de esta contestación sencilla hay una realidad económica un poco más compleja que muchas veces se nos esconde.
Los ingresos del gobierno proceden de tres fuentes principales: las contribuciones (impuestos y arbitrios), los fondos federales y los préstamos. Como es conocido, en Puerto Rico los ricos (particularmente las corporaciones) pagan poca o ninguna contribución sobre sus ingresos. De hecho, con la famosa “Ley de Incentivos” las corporaciones millonarias pagan el 2% o menos de contribución sobre ingresos. Por esto es que la carga contributiva recae fundamentalmente sobre los individuos, mayoritariamente sobre los trabajadores asalariados. Por otro lado, los fondos federales que se otorgan al gobierno no han crecido de manera sustancial durante los últimos años. Por tal razón, si las primeras dos fuentes de financiamiento no han resultado suficientes, los diversos gobiernos (tanto PNP como PPD) han recurrido a tomar prestado para así financiar la “obra pública”.
¿Y cómo se toma prestado?
El gobierno no puede ir al banco de la esquina o a la financiera para obtener los millones de dólares que necesita así que acude a los llamados “mercados de bonos” en los EE.UU. donde intercambia unos documentos llamados “bonos” (una especie de pagaré) por los millones que requiere. Los inversionistas (“bonistas”) compran estos bonos con la expectativa de que anualmente el gobierno les pagará los intereses (“servicio a la deuda”). Finalizado el término del préstamo (10, 20 o 30 años), el gobierno debe haber pagado a los bonistas no sólo los intereses del préstamo sino también el principal.
Para repagar estos préstamos multimillonarios el gobierno debe recurrir a sus tres fuentes de financiamiento (contribuciones, fondos federales y préstamos). Como dijimos anteriormente, los ricos pagan poca o ninguna contribución sobre ingresos así que el dinero para repagar los préstamos no sale de allí. Por su parte los fondos federales no pueden utilizarse para pagar préstamos. Así que el gobierno ha recurrido a tomar más dinero prestado para pagar los préstamos anteriores.
Este ciclo de tomar dinero prestado para funcionar y pagar préstamos anteriores es lo que ha llevado al gobierno a endeudar al pueblo (por eso se llama “deuda pública”) a través de los años y en estos momentos la deuda asciende a más de $46,700 millones. Eso es el equivalente a una deuda promedio de $11,810 por cada persona que vive en Puerto Rico.
Se hunde el crédito del ELA
Al igual que cualquier persona que toma mucho dinero prestado, tarde o temprano se hace más difícil pagar los préstamos. En el caso de los individuos el “Credit Bureau” es el que determina si uno es mala paga o no. En el caso del gobierno, las “casas acreditadoras” tales como “Moody’s” y “Standard & Poors” son las que juzgan el crédito del gobierno para que los bonistas sepan si los bonos vendidos por el gobierno deben ser comprados.
Para “salvar” el crédito del ELA las casas acreditadoras han exigido que gobierno imponga “medidas de ajuste” tales como:
- disminuir el tamaño del gobierno (despidos, fusionar y “reestructurar” agencias, etc.)
- disminuir los gastos públicos (negarse a reconocer alzas salariales, etc.)
- vender propiedades públicas (privatización)
- aumentar el costo de servicios públicos (agua, energía eléctrica, peajes, UPR, etc.)
- abaratar el costo de la mano de obra (“reforma laboral”)
- aumentar los recaudos del gobierno (“IVU” y más arbitrios)
¿Quién pagará la crisis?
Como puede observarse, las medidas de ajuste recomendadas para beneficio de los bonistas coinciden todas en una cosa: la crisis la debe pagar el pueblo trabajador. Bajo el sistema capitalista que vivimos, el capital es más importante que las necesidades del pueblo.
Por el gobierno ya empezó a despedir empleados públicos y viene con el cuento de que los despedidos encontrarán trabajo en la empresa privada. Todos sabemos que el sector privado nunca ha generado los empleos que Puerto Rico necesita, además de que muchos de los empleos que genera son temporeros y a tiempo parcial. Por eso el despido masivo de empleados públicos que ya anunciaron será un golpe irreparable para los empleados públicos y sus familias. También los trabajadores del sector privado se afectarán, pues al aumentar el desempleo aumenta la presión para bajar los salarios de TODOS los trabajadores.
Los socialistas consideramos que es más importante el bienestar del pueblo que las ganancias multi-millonarias de las grandes corporaciones. En vez de despedir trabajadores o privatizar los servicios públicos se deben imponer más contribuciones a las grandes corporaciones, bancos y mega-tiendas. A modo de ejemplo, un impuesto especial de sólo 10% a las empresas exentas que el año pasado tuvieron más de $34,000 millones en ganancias eliminaría el déficit del gobierno sin necesidad de despedir a un solo empleado ni eliminar un solo servicio público. Por eso decimos que debe pagar quien más tiene y de ahí nuestra consigna: ¡Que la crisis la paguen los ricos!